“Tanzt, tanzt sonst sind wir verloren”
(Danza, danza o estaremos perdidos)
Pina Bausch es una coreógrafa y bailarina alemana. También podríamos decir que es una auténtica maestra. Y que se hizo conocida, para los extranjeros al mundo de la danza, por la película Pina que Wim Wenders lanzó el anteaño pasado, un viaje mágico en 3D.
Se formó en la escuela expresionista con Kurt Joss, Bausch pasó un tiempito en Juilliard y cuando volvió a Alemania se hizo cargo, desde 1974, de la compañía Tanztheater Wuppertal. y Ahí pasó todo. Ahí, dicen los que saben, provocó la transformación más importante de la danza como lenguaje escénico en el siglo XX. Madre del teatro-danza, sus pensamientos sobre el movimiento y el proceso de aprendizaje con sus bailarines son poesía pura:
“No estoy tan interesada en cómo se mueven; más bien, me importa lo que los (con)mueve.”
“La vida misma es mi mayor influencia. Todo lo que veo de la vida me interesa formularlo, plasmarlo, tomando en cuenta las relaciones y los deseos.”
“La danza no parte de un texto ya existente, sino de un juego de experiencias que consiste, en el fondo, en reconocer algo todavía desconocido”.
Si te pica el bichito, en nuestra sección de Danza podés encontrar propuestas para entrar en movimiento.
